Specialists in oral translation services

Thursday, April 19, 2018

Cosas que hacemos los intérpretes

Por Patrícia Lluch, AIB

Pues sí, aquí estoy en la penumbra de este avión de Iberia rumbo a Panamá, con dos pasajeros hablando quedamente a mi izquierda (lejitos), y la inmensidad del Atlántico a mi derecha (mucho más lejitos, y espero que siga así cinco horitas más).

Estoy horizontal y me acabo de despertar de una agradable siesta y, mientras miro fijamente el techo, me domina uno de esos momentos filosóficos y pienso que la vida del intérprete a veces es bien curiosa. Porque yo, francamente, no debería estar hoy aquí.

Si no hubiera recibido esa llamada, ahora mismo estaría con mi numerosísima familia política en pleno festín de canelones pascuales en un pueblecito perdido de la Vall d'en Bas. Pero no. Porque cuando te llama un cliente y te pide un favor, por poco que puedas, se lo haces, aunque eso signifique volver un día antes de vacaciones y así tener tiempo para hacer y deshacer esos montones de perversas maletas que a los intérpretes nos persiguen empecinadamente allí a donde vayamos.

Siguiendo con mi lánguido discurrir, se me ocurre que el capítulo de nuestras vidas de profesionales que más nos lleva a ponernos en situaciones curiosas, divertidas y a veces potencialmente peligrosas es sin duda el aprendizaje de nuestros idiomas. Me pasan por la mente imágenes de cursos de trekking bajo la lluvia en la isla sueca de Tjörn (¡quién me mandaba a mí, si es que ni siquiera me gusta triscar por la montaña!), de tai-chi en el lago Mälaren (mejor), de gnocchi de patata hechos a cuatro manos con Filomena, nuestra entrañable portera en Milán (mucho mejor), de un viaje por Capadocia y Esmirna, de múltiples profesores en múltiples escuelas...

En mi caso, el aprendizaje del turco es el que más situaciones memorables me ha deparado, sin duda por lo distinto del contexto cultural y lo ajeno que me resultaba todo al principio y por el carácter indefectiblemente acogedor y hospitalario de Turquía y de su gente, que en aquel entonces -estamos hablando del 2003- tenían la esperanza de entrar a formar parte por fin de la UE. Te acogían con ilusión y se desvivían por ti.

En este periplo lingüístico mío Alaaddin ocupa un lugar muy especial, porque fue la persona que se apiadó de mí, pobre ilusa que pensó que sería fácil encontrar a un profesor de turco en la ciudad alemana donde vivía en aquel momento. Una ciudad, pensaba yo, llena de "turcos", que después resultó que eran todos más bien tirando a kurdos. Y que comprensiblemente me miraban raro cuando -ingenua de mí- intentaba entablar con ellos una conversación sobre el tiempo, los retrasos de los autobuses, el Galatasaray, ¡lo que fuera!

Alaaddin era el imán de la mezquita de Solingen y, para gran sorpresa -y entrecejo fruncido- de sus parroquianos, y gran regocijo -y curiosidad- de sus parroquianas, decidió que a aquella española que se empeñaba incomprensiblemente en aprender turco, él le iba a dar clase en la mezquita. Cuidado, sin hablar él ni una palabra de alemán, ni yo muchas más de turco... Debió de ser la comunicación no verbal, la simpatía mutua y los böreks (pastas) con que le obsequiaban regularmente sus feligresas -sospecho que mayormente para verme de cerca-, pero incomprensiblemente aquello funcionó.

Tengo que aclarar en este punto que Alaaddin es sociólogo de formación y tiene un talante abierto y liberal, dentro de lo que cabe. Su mujer vestía vaqueros e iba con el pelo al aire. Así pues, nada más lejos de la imagen de un predicador fundamentalista.

Por supuesto que hubo luego otros profesores de lengua mucho mejores, pero con ninguno he aprendido tanto sobre la cultura, la idiosincrasia y la esencia misma de lo que es ser turco como con él. Y con ninguno ha pervivido a lo largo de los años una amistad como la que me llevó a visitarle hace un par de años en el extremo oriental de Turquía, en la ciudad de Igdir, que es donde estaba destinado en ese momento en tanto que funcionario de la Dirección de Asuntos Religiosos.


Igdir es un lugar curioso porque está situado en Anatolia oriental, en un triángulo formado por la frontera de Irán, la República Autónoma de Najicheván y Armenia, en una llanura esteparia surcada por rebaños de ovejas peludísimas, en el medio de la cual se levanta abruptamente el monte Ararat con sus 5000 metros de altitud.


"Un nido de terroristas", dijo despreocupadamente Alaaddin, mientras avanzábamos haciendo eses por la carretera en dirección al palacio de Ishak Pasha, que me quería mostrar. "Pero tranquila, no pasará nada porque de día esta carretera es segura". "¿Ese socavón? Ah sí, es que ahí había un cuartelillo. Pero hace un par de semanas el PKK puso un tractor cargado de explosivos y ¡Puf!."

Lección 1: el concepto de seguridad es muy elástico.

Palacio de Ishak Pasha

Para las 48 h escasas que iba a pasar allí, Alaaddin me había preparado un programa de actividades frenético, no me fuera yo a aburrir.

En Igdir la población está dividida casi al 50% entre kurdos y azeríes, con una presencia de población propiamente turca compuesta casi exclusivamente por los representantes administrativos, judiciales, militares, políticos y religiosos del estado. Un puñado.

Recién bajada del avión, me llevó a comer opíparamente al restaurante de una amiga suya y salió convencido de que yo me había quedado con hambre, como siempre.

Lección 2: el concepto de comida en Turquía es también distinto del nuestro. No se come simplemente para aplacar el hambre, sino que es una actividad social, obligatoria si eres el invitado, a riesgo de quedar mal. Suerte que ya me conoce... Pastelitos y tés como colofón, en malévola aplicación del proverbio turco según el cual "si me quieres, come otro bocado." ¿Hay forma de negarse a tal extorsión? No, resignémonos. Salgo rodando a la polvorienta calle.


A continuación fui llevada a la sede de la Dirección de Asuntos Religiosos "Es que el muftí tiene mucha curiosidad por conocerte, le he hablado mucho de ti, ¿no te importa, verdad?" Claro que no, vamos allá. Té, pastelitos y delicias turcas en un despacho monumental, con las correspondientes banderas turcas (varias) y el retrato de Atatürk en la pared. Salí de allí con un ejemplar del Corán firmado por el director y la cabeza como un bombo.

No bien pusimos el pie fuera, recibimos una llamada impaciente nada más ni nada menos que del gobernador provincial: que qué era lo que nos estaba reteniendo, que nos esperaba para tomar el té (con amplia selección de pastelitos) en su palacio. ¡Nooooo!

Alaaddin (izquierda) y el Sr. Davut Haner (Gobernador de la provincia de Igdir)

Llegados a este punto decidí que me apuntaba a un bombardeo y por lo tanto, allá que nos fuimos, al palacio, un recinto amurallado y con medidas de seguridad muy a la vista, donde fui debidamente equipada con chinelas de diva de Hollywood de los años cincuenta (pompón de marabú incluido). De esta suerte departimos amablemente con su excelencia sobre temas no siempre inocuos, mientras Alaaddin palmoteaba como un condenado y coreaba cosas del estilo de "!Ya se lo decía yo. Es una subversiva!", mientras se mondaba de risa. Yo, es que si me preguntan, respondo... El gobernador, una persona encantadora, acabó acompañándonos hasta la puerta e insistió en que su coche oficial, con guardaespaldas incluidos, me llevara a mi hotel. A mis débiles protestas de que el susodicho hotel estaba a dos calles y yo podía ir perfectamente caminando, se me dijo que yo allí no iba a dar ni dos pasos por ninguna calle y mucho menos sola. No negociable.

Lección 3: el concepto de hospitalidad también es muy elástico. En Turquía tiende a ser un concepto total (te guste o no...).

Con la cabeza echando humo y una indigestión de campeonato, fui llevada por fin a mi hotel, donde -inocente de mí- abrí la ventana de par en par para disfrutar del aire puro del Ararat. Para constatar al instante con horror que toda la ciudad debía de usar estufas de carbón y que el humo era de una densidad tal que me impedía ver nítidamente la farola de la acera de enfrente, rodeada de un consistente halo naranja. Londres en 1850 era un chiste en comparación. 

Lección 4: muchas cosas obvias en occidente no lo son cuando nos alejamos un poco. El gas natural, tampoco.

El día siguiente lo dedicamos a hacer turismo por la región y lo coronamos yendo a tomar té (y los indefectibles pastelitos) con los dos vicegobernadores, con los cuales mantuvimos una conversación sorprendentemente sincera sobre la política turca.

Lección 5: contrariamente a lo que pueda parecer, sí se puede hablar con franqueza de política en Turquía. Todo depende de con quién, dónde y en calidad de qué.

Y así llegamos por fin al punto culminante de aquellos dos días, porque, cuando empecé a dar muestras de caerme de cansancio, se apiadaron de mí y decidieron llevarme al hotel en el coche de uno de ellos. Aquel coche blanco nuclear, en aquel contexto, parecía de otro mundo. Recordemos que estamos hablando de una ciudad sin aceras ni casi urbanización, donde todo, salvo aquel Mercedes sobrenatural, estaba cubierto por un dedo de polvo y hollín.

Así pues, nos montamos en el coche, ellos delante y Alaaddin y yo detrás. Y cuando les pregunto si no les daba miedo dejar el coche en la calle (estaba yo pensando en el tractor y el PKK) me dicen que no hay "ningún problema", que "estamos en una ciudad muy segura" y que yo, desde luego, en aquel momento estaba segurísima porque "si hay un pequeño problemilla, tenemos esto" (uno saca una pistola de debajo el asiento); "si fuera más grave, usaríamos esto otro" (semiautomática al lado del cambio de marchas); pero que vamos, que si la cosa se pusiera realmente fea, "llevamos dos Kalashnikovs en el maletero, aunque no será necesario, seguro, porque a estas alturas ellos ya saben que llevamos a una yabanci (extranjera) con nosotros y matar extranjeros no les conviene. En realidad eres nuestro escudo humano."

Matar guiris pelirrojas hace feo ante la comunidad internacional, lógico. Pues nada, así las cosas, todo en orden, pensé, me repantingué en el mullido asiento del coche y me entregué al fatalismo oriental del que sea lo que Dios quiera, Bismillah. Otra cosa más que he aprendido, mira.

Lección 6: la vida no vale lo mismo en todas partes, y la forma de encararla no tiene nada que ver.

A todas estas, Alaaddin se desternillaba mientras surcábamos la noche anatolia en aquel coche lavado con Perlan, ofreciendo un blanco fantástico. Suerte que no tengo una pinta nada anatolia y nos salvé a todos, mira.

Al día siguiente me volví tan ricamente a Estambul, agarré mi libretita y mi boli, y me fui a la universidad en metro. Como si nada.

Y es que hacemos unas cosas, los intérpretes...

Tuesday, March 13, 2018

"LATINAJOS"

Por Lourdes Ramírez, AIB


¿Qué le diría un traductor a un intérprete en latín?
Verba volant, scrīpta mānent (1)

Beati hispani, qvibvs vivere bibere est
"Dichosos los hispanos, para los que vivir es beber". (2)

En su excelente artículo de diciembre 2017 en este mismo blog “El Diablo está en los Detalles”, nuestra colega Pilar García Crecente ya mencionaba los latinajos como ejemplo de las múltiples sorpresas que pueden surgir durante la interpretación simultánea y para las que conviene estar preparados

Con este término popular, un tanto despectivo, se designan las locuciones en latín insertadas en un discurso en español, o en cualquier otra lengua. Pueden ser palabras sueltas, frases, máximas e incluso siglas que se utilizan en el lenguaje culto y no tan culto.

El latín lo fue todo durante muchos siglos cuando era una lengua viva y sigue teniendo un peso y una presencia enormes después de muerta:
  • verdadera lingua franca y primer idioma “internacional”, hablado en todos los territorios del extenso Imperio Romano. Mutatis mutandis, su predominio sería comparable al del inglés en la actualidad;
  • principal vehículo para la transmisión escrita del conocimiento y de la cultura en la Edad Media, cuando dejó de hablarse porque derivó en las lenguas romances; 
  • lengua exclusiva de liturgia de la iglesia católica hasta los años 1960, hoy  persiste en la llamada Misa Gregoriana en reductos tradicionales y para ocasiones solemnes.
En el Vaticano el latín sigue siendo la lengua oficial de la Iglesia Católica y en ella publica la Santa Sede sus documentos y comunicaciones oficiales en el Acta Apostolicae Sedis. Cuando el anterior Papa Benedicto XVI -ahora Emérito- anunció ante la Curia romana su inesperada dimisión el 11 de febrero de 2013, lo hizo en latín. Presentes in situ, un grupo de periodistas de todo el mundo se quedaron in albis tras escuchar sus palabras. Todos menos una: la vaticanista Vania de Luca, de la RAI, que domina el latín, sí captó al vuelo el significado transcendental de las palabras del Sumo Pontífice. Así pudo dar en primicia mundial a través de su medio, urbi et orbe, la insólita noticia.

En España hoy en día la presencia del latín en la enseñanza obligatoria es prácticamente residual comparado con otras épocas y otros países de nuestro entorno. Para una gran parte de la población el latín es sinónimo de algo críptico, aburrido y sobre todo inútil por tratarse de una lengua muerta. Por eso llama la atención la enorme proliferación reciente de marcas que son palabras latinas o con terminación latina, tanto para productos y servicios destinados a un público específico como para consumo de masas: Abacus, Aquum, Bocentium, Ibericus, Imaginarium, Sibarium, Vinissimus (por citar solo algunas) se han añadido a nombres comerciales más antiguos, como Lux, Nivea, Volvo, etc. ¿Por qué será que el latín arrasa en publicidad, llegando a desbancar al inglés en algunos casos?

Pero la prueba más palpable de que el latín tiene mucha vida después de muerto son esas innumerables expresiones latinas que son imprescindibles en tantos ámbitos del saber: derecho, filosofía, ciencias políticas y sociales, medicina, biología, psicología, matemáticas...

En este enlace de Wikipedia  encontramos una lista bastante extensa por orden alfabético de los principales aforismos en latín:

En estos las locuciones latinas más usadas en el ámbito jurídico: 

Y en este otro las expresiones que, de tan populares, a veces se usan o se escriben de manera errónea 

Emulando a Cristina Amils en su artículo de julio 2014, Decálogo de consejos para el intérprete en caso de emergencias, he aquí mi relación de máximas en latín útiles, interesantes o aplicables al ejercicio de nuestra profesión:

Semper Fidelis - sé siempre fiel (al orador)
Nosce te ipsum - conócete a tí mismo (y tus limitaciones)
In dubis, abstine - en caso de duda, abstenerse
Non semper ea sunt quae videntur - no siempre las cosas son lo que parecen
Errare humanum est - todos nos podemos equivocar
Experientia docet - la experiencia es un plus
Vires acquirit eundo - la fuerza se adquiere avanzando
Si vis pacem para bellum - si quieres estar tranquilo, prepárate para cualquier eventualidad
Aequam memento rebus in arduis servare mentem - recuerda mantener la mente serena en momentos difíciles 
Labor lætitia nostra - en el trabajo está nuestra alegría


ACTA EST FABULA  (FIN)


Notas.
1 Cayo Tito, discurso ante el senado romano
2 Giulio Cesare Scaligero, en referencia a que los hispanos no distinguían el sonido [b] del sonido [v] en latín

Para saber más del latín, sin aburrirse, los libros de Harry Mount fueron best sellers en su momento :


Sunday, February 18, 2018

¿MEMORIA DE PEZ? No... Memoria de intérprete

Por Guiomar Stampa, AIB


Hoy toca conferencia internacional con figuras de primer nivel sobre un tema interesante, de esas que se pueden seguir aunque uno no sea un experto.

Es tu media hora y tienes la suerte de interpretar una ponencia a cargo de uno de esos oradores brillantes que tanto escasean.  Su dicción es buena, habla sin leer, le apasiona el tema y te transmite su pasión.  Mientras trabajas en simultánea vas pensando... "Qué interesante lo que está contando... ¡anda! No lo había pensado, qué curioso. Tendré que leer ese artículo que ha recomendado... Cómo me gustaría saber más del tema... Qué graciosa esa anécdota".

Terminas la jornada tras varias intervenciones más y te vas a casa (sí, ese día trabajas en tu ciudad y duermes en tu cama, para variar...)

A la hora de la cena le dices a tu pareja: "¿Sabes?  Hoy he tenido la suerte de interpretar a la premio Nobel de la Paz del año pasado y me ha encantado su intervención.  Ha dicho cosas muy interesantes." "¿Ah sí? Cuéntame",  te contesta.
Es una reunión pública con streaming en Internet (otro día hablaremos de la presión del directo en Internet) y puedes hablar sin vulnerar la confidencialidad a la que te obliga el secreto profesional de AiiC.

"Pues mira ha hablado de...... Y ha dicho que...... y luego me ha gustado mucho......"
Y te quedas en blanco, no eres capaz de contar casi nada, porque no te acuerdas...
¿Cómo es eso posible?

¿Memoria de pez, memoria de intérprete? ¿Acaso no hay que tener buena memoria para ser intérprete?
Pues sí, sin duda, pero es que la usamos para otras cosas, no para memorizar como lo haríamos para un examen.

¿Por qué el intérprete no se acuerda de nada?
Quizás el modelo de los esfuerzos de Daniel Gile [GILE, D. (2009). Basic concepts and models for interpreting and translation training. Amsterdam; Philadelphia: John Benjamins] nos pueda ayudar a responder. La interpretación simultánea es una actividad en la que el profesional tiene que gestionar una serie de esfuerzos y procesos cognitivos de forma simultánea para garantizar una buen prestación.

De forma muy resumida esos esfuerzos son:
  • El esfuerzo de escucha y análisis
  • El esfuerzo de memoria a corto plazo
  • El esfuerzo de producción del discurso
El intérprete escucha, analiza, espera, almacena en la memoria a corto plazo y produce el discurso a la vez que vuelve a escuchar, analizar, el siguiente segmento.  Y eso no se puede hacer de forma automática. La Memoria de Trabajo es la herramienta. Se trata de  un proceso cognitivo que consume muchos recursos.  Entre ellos, el de la memoria a largo plazo, que es la que nos permite después recordar la cosas. Es posible que la escucha y la comprensión sean diferentes al interpretar. La simultaneidad del habla y la escucha interrumpen el mecanismo que almacena la información ya que el foco de atención se alterna y no podemos dedicar esfuerzos a almacenar. La carga cognitiva al interpretar en simultánea es máxima.

Los lectores interesados en saber más sobre el particular encontrarán un artículo muy interesante en Bootheando "Cerebro de Intérprete" con una extensa recopilación de artículos para profundizar en el tema.

Así que no, no tenemos memoria de pez, simplemente repartimos los esfuerzos de otra forma y no queda energía para dedicar a la memoria que nos lleva al recuerdo después.  A todo esto, ¡¿lo de la memoria de pez?! ¿Será cierto? Yo diría que más bien es leyenda urbana, ya lo investigaré.

Wednesday, January 17, 2018

AIB in Pictures

by Martha Hobart, AIB


AIB was created in 2001 and has seen many changes through the years. Up above is how we look today. We've come a long way!

This is our story of how we've evolved through the years and some of the things we've done. You can also read more of how it all came about here (in Spanish).


The founders of AIB in 2001. All smiles after taking the big step of starting a new adventure.

The group in 2012. Some new faces and missing a few who took another path.

The wayback machine: Shots from the early years


AIB celebrates its 2nd anniversary

Christmas dinner 2003

In 2008 AIB and AIM won the contract to organize the interpretation services for the Saragossa Expo. Interpretation in multiple languages and situations, an exciting and enriching experience.

Guiomar with an AIM colleague in the Expo press room, prepping for an assignment.

One of the numerous teams of interpreters who worked during the Expo.

AIB around the world. Martha and Beatriz at the 5th World Water Forum in Istanbul with an AIIC colleague from Madrid. Hugo was there too, here acting as photographer.

A moment in AIB's tradition of holding informal meetings now and then to talk about new ideas and projects, and take time to hang out together. Here are some of us at Lourdes' house in Tarragona, several years back.

2010 was another milestone year. AIB and AIM organized interpretation services for events in Spain during the Spanish EU presidency. Unfortunately, nobody found time for photos. 😉

AIB turns 10 years old!


We celebrated our 10th anniversary in 2010 by inviting colleagues, collaborators and clients to a big bash.



And then we carried on: A sampling of what we’ve been up to


Cristina accompanies a group of headmasters of Catalan schools to the German region of Schwäbisch Hall on a visit organized by the Goethe Institute, to learn about a system of vocational training courses that involve learning both in the classroom and on the job.

Hugo interprets an interview with the great Ronaldinho when he was a player for the Barcelona Football Club.

AIB members Edwina, Patricia, Michelle and Fernando putting their heads together during a coffee break at a Strasbourg meeting.

Mireia prepares a talk given by Daniel Cohn-Bendit, a French-German politician and radical activist. He was a student leader during the unrest of May 1968 in France and later a member of the European Parliament.

Martha interprets for one of the many workshops for eminent food photographers from around the world at the Food Photo Festival.

Felix at the 101st session of the ILO in Geneva, in the room with the spectacular ceiling.

Paying close attention to business at a general assembly a few years back.

In 2013 we decided it was time to make our AIB corporate video. Here Alberto Carreras of the José Carreras Leukemia Foundation expresses his satisfaction with AIB's services. Catherine manages the mic. 
See our corporate video (and more) here.

An interpreter's work is never done. While participants finish a leisurely post-conference lunch, Maria is hard at work preparing her next conference.

Guiomar provides consecutive interpreting for a neuromarketing course given by Christine Weidner.

Super-secretary and PR wizard Silvia attends the general assembly of the Catalunya Convention Bureau, a key organization in our sector.

We enjoyed our 15th Christmas celebration by learning how to cook a really great meal — which we then ate. Plus, we took part in a contest to see who could make the best hors d'oeuvres. Who won? Silvia!

After an intensive day's work at a seminar on ITCs and mental health care in Sant Boi, Edwina and Felix relax in the delightfully sleepy surroundings of Colònia Güell. This haven of early 20th-century industrial architecture and workers’ dwellings near Barcelona was commissioned by Count Eusebi Güell, textile mogul and philanthropist, best known as patron of the world famous architect Antoni Gaudí.

 A popular Catalan radio program (Matí de Catalunya Ràdio) broadcasts from Strasbourg during the final plenary session of Parliament before an EU election. Before going on the air, Edwina and Hugo provide interpretation for an interview in Strasbourg by the show's anchor Mònica Terribas with European MP Graham Watson.

Cristina, Felix and Mary, are in the Catalunya Ràdio studios in Barcelona, connected to Strasbourg, where they take part in a conversation broadcast live with Mònica Terribas in Strasbourg to talk about the interpreting profession, how it works, anecdotes and more.

Guiomar, Silvia and Lourdes take part in a forum organized by the CCB (Catalunya Convention Bureau) on the subject of business tourism, an important area for interpreters.
The event featured an elevator pitch competition, with Guiomar as one of the contestants. See her in action here.

AIB organized the interpreting teams for a four-day, 1200-delegate conference in Sitges, under the auspices of a major pharmaceutical multinational. Active languages: Spanish, French, Italian, Portuguese, German and Turkish. The Japanese conference slogan, YUUKAN, has a similar meaning to what its sound in English suggests: "bravery". 
Team members include AIB's Ursula, Maria, Jackie and Lourdes, pictured here with other AIIC colleagues on the team.

Madrid was the scene of one of AIIC's annual Private Market Sector meetings, hosted this time by the Spanish region. Five AIB members (Guiomar, Maria, Felix, Fernando and Mary) attended in person and the rest of us took part via a digital connection to the Saturday afternoon presentation followed by a lively discussion.

Service with a smile: AIB member Catherine interpreting at the twice-voted best restaurant in the world, El Celler de Can Roca.

Gro Harlem Brundtland, Norwegian politician and international personality, in Barcelona for World Water Day. AIB provided interpreters for her interviews with the press and her keynote speech. In the photo, with Edwina.

Fernando interprets for an interview with George Blagden, London-based film and stage actor.

A recent meeting of the AIB board, followed by the marketing group, in Barcelona.

Another sumptuous repast to reward ourselves for our hard work at the latest general assembly.

 
A light-hearted moment during the meeting. All work and no play...

Guiomar with her colleague M. Arumí presented the new Erasmus Mundus Master Degree "MAGIS” (Master in Global Interpreting Services) for the Autonomous University of Barcelona (UAB) at the 21st SCIC Universities Conference on “Building Capacities for a Changing World”.

The interpreting team for a recent SmartFruit international congress in Barcelona on integrated pest management. In the photo, Patrícia, Lourdes, Catherine and Maria, along with other AIIC colleagues who made up the team on this occasion.

Mireia and Pilar at an earlier SmartFruit congress.

An AIB-organized team of interpreters for Spanish, English and Russian at the 3rd International Symposium on Intermittent Vacuum Therapy for the German firm of Weyergans. After the symposium, company founder Rudolf Weyergans gave a demonstration.
In the photo, Guiomar, Maria and Patrícia, with Mary trying out the system.

 
A moment from the concert (jazz & more) featuring AIB's Cristina and her father Joan Amils. A great success and we were honored to donate the proceeds to Aldeas Infantiles SOS, Spanish chapter of the international NGO SOS Children's Villages that works to meet the needs and protect the interests and rights of children.

 
A major event to start off the new year of 2018 was AIIC’s 37th General Assembly, held in Valencia in January. AIB was well represented throughout, including the Private Market Sector (PRIMS) meeting held before the assembly sessions. 
In the photo, some of the AIB members who attended.


Birdseye view of the meeting from the booth. Members of the Spanish region provided voluntary interpreting services for all the GA sessions and some of the meetings held prior to the assembly.


 
And we leave you with our best wishes for this new year and all the years to come!